Hace diez años me fui de Uruguay con una valija llena de incertidumbre y muchas ganas de crecer. No sabía exactamente qué iba a encontrar, pero sí que necesitaba salir a buscarlo.
Auckland me recibió con su energía, su naturaleza y una forma de vivir que me atrapó desde el primer día. Entre entrenamientos, partidos y desafíos como arquero en Auckland City, fui construyendo mi camino.
En paralelo, fui formándome y trabajando durante más de siete años en la limpieza y el mantenimiento de piscinas y jacuzzis, entendiendo en profundidad lo que implica cuidar el agua de verdad.
Con el tiempo descubrí algo que no esperaba: el valor del agua en la vida cotidiana. Entendí que una piscina o un yacuzzi no son un lujo más, sino un espacio donde uno se detiene, respira y comparte momentos que importan.
Así nació AquaFlow.
Decidí unir lo que soy —disciplina, constancia y atención al detalle— con un servicio que cuida esos momentos. Porque detrás de cada piscina limpia, hay tranquilidad. Y detrás de cada yacuzzi en perfecto estado, hay tiempo bien vivido.
Para mí, esto no es solo mantenimiento. Es cuidar el lugar donde la gente se desconecta del mundo.